Positivismo: LAROUSSE.
1998. “Filosofía de Augusto Comte, que considera que la Humanidad atraviesa por
tres etapas Teológica, metafísica y positiva; filosofía que admite sin critica el valor de
la ciencia como tal, en el estudio positivo, la mente humana halla la
explicación última de los fenómenos elaborando las leyes que los unen entre sí.
Mediante el Positivismo, Augusto Comte proyectó fundar una nueva disciplina, la
física social (que posteriormente se denominaría sociología), cuyo objeto es el
estudio de los fenómenos sociales. La misión de esta nueva disciplina era,
según Augusto Comte, completar el conjunto del sistema de las ciencias,
inaugurar así el reinado de la Filosofía positiva, y alcanzar al mismo tiempo
la felicidad de la humanidad”. (P. 383)
Post positivismo
Se considera, en
general, a la epistemología como la rama de la filosofía que se ocupa de los
problemas relacionados con el conocimiento, la revolución científica del siglo
XVII y el agotamiento de las propuestas escolásticas llevó a la filosofía a
situar en el centro de sus preocupaciones el problema del conocimiento,
problema que podemos formular en los siguientes interrogantes: ¿Cuál es el
origen y el fundamento del conocimiento verdadero? ¿Cuáles son las operaciones
que garantizan el conocimiento verdadero? ¿Cuál es el método adecuado para
alcanzar la verdad en las ciencias? En el método científico hay dos aspectos a
destacar, por una parte, el aspecto empírico y por otra el aspecto racional,
pero también hay que tener en cuenta relación que se establece entre un
sujeto y un objeto, mediante la cual el sujeto capta mentalmente
(aprehensión) la realidad del objeto. Durante los últimos siglos se ha trabajo
con distintos paradigmas epistemológicos tales como el relativismo, el
positivismo, el pragmatismo, el realismo……todos han tenido sus virtudes y sus
defectos, pero todos ellos con problemas para combinar la objetividad con la
comprensión.
Recientemente ha surgido el denominado paradigma
post-positivista que revalúa los conceptos del realismo, objetividad e
investigación, flexibilizándolos. La realidad no es absoluta sino socialmente
construida, el logro de la objetividad es progresivo a través de sucesivos
contactos con los hechos estudiados, y existen modos de conocimiento no estrictamente
experimentales. Pues bien, trabajando desde este paradigma
encontramos una potencialidad educativa,
ya que, se trataría de “aprender a aprender”, no se limita al conocimiento y
sino que construye usando una experiencia previa para comprender y moldear el
nuevo conocimiento y es en él también es donde se adquieren experiencias
individuales, estrategias para explorar activamente y, en consecuencia, nuevos
aprendizajes.
Todo ello va a permitir mirar,
pensar, decidir, y narrar de una forma nueva, lejos de los
encorchetados límites de otros paradigmas epistemológicos, puesto que, por
decirlo así, el conocimiento se va construyendo, no solamente a través de una
actividad o metodología concreta, sino que también se abre el campo a la
colaboración y a la interdisciplinaridad, ampliando considerablemente nuestro
horizonte, permitiendo, además, introducir el punto de vista tanto de quienes
son estudiados como de los que son estudiados. Todo esto implica que apuesta
por el diálogo entre las múltiples voces que hablan acerca de un objeto y no
cree en la posibilidad de hallar un lenguaje privilegiado para la descripción
de la realidad, ante diversas interpretaciones, diversos lenguajes.
Pero todo ello tiene una gran exigencia para el investigador, es
decir, la disposición que requiere
para investigar, es complemente nueva, ya no es simplemente un
recolector de datos, con los cuales verificara o no sus hipótesis, si no que
este paradigma demanda, en primer lugar, una implicación directa en su trabajo
y con las personas objeto de su investigación. La apuesta por el diálogo se
traduce en un intento pragmático de ampliar la comunidad, de dar cabida al
mayor número de voces posibles sobre un asunto determinado. Además, se le exige
una apertura de miras, esto es, aunque nadie puede dejar de lado sus
pre-concepciones, al menos debe de abandonar, cualquier tipo de pre-juicios.
Apostando por ética democrática y por una ética basada en la suspensión de los
juicios (epojé), es decir, tiene voluntad de escuchar regulándose abiertamente
por un anhelo democratizador
Para el
post-positivismo, la realidad nunca podrá ser totalmente aprendida puesto que
su cumplimiento de las leyes naturales nunca podrá ser entendida por completo
por el ser humano, de esta forma, se reconocen los llamados límites de la razón
humana o límites del conocimiento, reconocido por autores tan distintos, como
Kant y Hume.
Es decir, existe un
mundo real manejado por las leyes naturales, pero, a diferencia del
positivismo, jamás podrá ser percibido en su totalidad por el ser humano debido
a la inadecuación de sus mecanismos sensoriales e intelectuales. Esto no
significa que rechaza el ideal de la objetividad, ideal regulatorio de toda
ciencia, pero ésta solo puede ser aproximada; ni tampoco a la predicción y el control,
por ello, se afirma que es una suma del positivismo, la predicción y el
control.
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